Mamita querida...
Este es el ascensor "Artillería". Como pueden observar a la izquierda de su pantalla, los rieles están un poquito afectados, probablemente por efecto de algún sismo...
Instantáneas de la calle, pavadas varias.
Este es el ascensor "Artillería". Como pueden observar a la izquierda de su pantalla, los rieles están un poquito afectados, probablemente por efecto de algún sismo...
Esta casa altísima data de 1906. Está siendo reconstruída a la época. Las paredes son de adobe y aún así se bancó varios terremotos (son frecuentes). El balcón de arriba del todo tiene vista directa al mar... un placer.
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Por supuesto, los lugareños mueren de placer comiendo estos bichos de mierda... Lo que hace la necesidad y la ausencia de buenas vacas...
Este es un Mariscal Cocido. Se trata de un conjunto súper variado de mariscos, hervidos en un caldo. Un plato que en Buenos Aires costaría... bueno, ni idea, pero muy caro. Aparte hay cosas que no se consiguen. Acá vale $Ch 2500 ($12,50).
La sopa tiene mucho...cilantro! Puta madre, acá en Chile el cilantro está en todos lados y en abundancia (vale aclarar que el cilantro no es mi hierba preferida).
Al margen de eso, estuve un buen rato para comer este mariscal, ya que el sabor es algo completamente desconocido para los porteños* de Buenos Aires. De hecho, es tan fuerte que algunos directamente no pude ni probarlos.
Ni les cuento del Mariscal Crudo: los mismos bichos, sólo que sin cocinar. Algunos llegan vivos al plato (se mueven!). La papa está en echarles limón, lo cual de alguna forma los cuece (algo como lo que se hace con el keppe crudo) y deglutirlos al toque.
* Los naturales de Valparaíso también son porteños, ya que viven en un...puerto. Pfff....
Como habrán notado, Valparaíso es una ciudad donde el 90% de las casas está localizado sobre los valles. Esto ha generado, desde hace muuuchos años, la existencia de los ascensores que aquí se ven. Son básicamente dos carros de madera con ruedas, que circulan sobre rieles y recorren más o menos 100 mts lineales, subiendo la ladera de los cerros.
Cuando uno sube el otro baja, haciendo efecto de contrapeso como los ascensores verticales. El costo de una subida (o bajada) es de $Ch 100, unos 50 centavos argentinos. IMPORTANTE!! Vean la casa suspendida prácticamente en el aire, es una constante de Valparaíso.
Hoy domingo, por la mañana, salí a dar unas vueltas y ante la urgencia entré al baño del cine... HOYTS! (sí, obvio que acá están toooodas las mismas multinacionales). De todas formas les estoy agradecido porque el baño estaba limpio y me pasé varios minutos dentro.
Al salir, en un rincón, identifiqué a este pobre castigado. Qué habrá hecho para que le pongan el cartel? Le habrá comido las monedas a una anciana? Tal vez le pegó a un chico de primer grado? Preguntas, preguntasss....
Qué al pedo que estoy, me encanta.
Después de exactas 24 hs, llegué a Valparaíso. Aquí estoy con los bártulos colgando y el amigazo Marchilote intentando mostrar, sumando esfuerzos, lo bien dotados que estamos ("-Así de grande, güevón").
Detrás nuestro, uno de los cerros que componen la ciudad.